Dechados otomí

Los dechados son testimonios gráficos de la historia de los textiles, particularmente del bordado, cuyas técnicas fueron importadas de otras latitudes durante el periodo colonial, incrementándose con la apertura comercial y la inmigración mexicana en el siglo XIX y XX.

Los pueblos indígenas fueron receptores tanto de las técnicas del bordado como de las representaciones, las cuales fueron adaptadas a las condiciones locales y regionales, luego pasaron a formar parte de las iconografías identitarias de las tradiciones textiles indígenas en muchas regiones de México, incluido a los otomíes del valle de Toluca, Jilotepec Estado de México, de donde procede el muestrario bordado.

Dechados

El paño es un trabajo sobre algodón de tejido industrial. En su elaboración se utilizó la técnica de punto lomillo, que es una variante del punto de cruz, así como también pequeñas aplicaciones de pespunteados o delineados en ciertos acabados como las imágenes de alacranes. En la forma, las figuras se realizaron tanto en positivo como en negativo; cada punto es alineada en horizontal y agrupada verticalmente, junto con espacios y saltos crean visualmente las iconografías

El lienzo reúne una serie de cenefas con diseños continuos colocados de manera asimétrica, están bordadas con hilos mercerizados de algodón, teñidos con colorantes sintéticos en tonalidades de verde, amarillo, azul, rojo y negro. Las representaciones contemplan figuras de animales y vegetales, así también elementos geométricos. Entre los especímenes están: palomas, gorriones, patos, primaveras, mariposas, alacranes, armadillos, perros, conejos, guías con flores, rosas y flores geométricas. Los fragmentos representados se interconectan en la parte inicial para conducir la continuidad en el momento de copiarlos.

Dechados

Para los otomíes los muestrarios de bordados son testimonios gráficos de su historia familiar y comunitaria; se guardan como tesoros por generaciones y se hacen copias para ser repartidas entre las bordadoras del linaje. Las imágenes se utilizan para confeccionar servilletas, blusas, faldas y fajas; la técnica de origen puede ser adaptada a otras puntadas como el hilvanado, pespunteado, incluso en tejidos para telar de cintura como la trama y la urdimbre suplementaria, utilizada en las fajas y morrales.

INFORMACIÓN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *